Sufrí un engaño que me llevó a experimentar un periodo de nerviosismo y ansiedad tan intenso que me resultaba imposible caminar de la sala a la cocina. Sin embargo, a pesar de no poder moverme, al buscar diferentes emisoras, descubrí la radio Santísimo. Me entregué a Dios, adoptando una postura de fe. Ahora, después de dos años, ya puedo salir de casa, gracias a la radio que ha estado a mi lado y me ha ayudado a mantenerme fiel a Dios en momentos tan difíciles.